Pasta alioli
Si hay un plato que representa la simplicidad y la elegancia de la cocina italiana, ese es sin duda la pasta aglio e olio. Originaria de Nápoles, esta receta combina pocos ingredientes —pasta, ajo, aceite de oliva y guindilla para crear un plato lleno de aroma y sabor en menos de 20 minutos.
Ingredientes (para 2 personas)
- 200 g de espaguetis
- 3–4 dientes de ajo
- 60 ml de aceite de oliva virgen extra
- 1 guindilla seca (o una pizca de chile picante)
- Perejil fresco picado al gusto
- Sal marina
- Queso parmesano rallado (opcional pero delicioso)
Recomendación de HOLAOLIVA
Picual
Intenso, con notas de hoja verde, tomate y hierbas. Muy estable al calor, ideal para sofreír ajo y guindilla sin que el aceite se oxide. Su sabor ligeramente amargo y picante realza el plato y le da carácter.
Hojiblanca
Frutado medio, con toques de almendra, hierba fresca y manzana verde. Más suave y equilibrado, da una textura sedosa al plato. Perfecta si prefieres un aglio e olio más delicado y aromático.
Arbequina
Muy afrutado, dulce y con notas de manzana y plátano. Su sabor suave deja que el ajo y el picante sean los protagonistas. Ideal para quienes buscan un resultado más fino y elegante.
👩🍳 Elaboración
Cocina la pasta
En una olla grande, hierve abundante agua con sal. Cocina los espaguetis siguiendo las indicaciones del paquete hasta que estén al dente.
Antes de escurrir, reserva una taza del agua de cocción (la necesitarás para emulsionar la salsa).
Prepara la base de ajo y aceite
Mientras la pasta se cocina, calienta el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio. Agrega los dientes de ajo laminados finamente y la guindilla.
Sofríe lentamente hasta que el ajo se dore ligeramente —¡cuidado! si se quema, amargará el plato.
Mezcla con la pasta
Añade la pasta escurrida directamente a la sartén con el aceite y el ajo. Incorpora un poco del agua de cocción reservada (unas 2 cucharadas) y remueve bien hasta que el aceite se adhiera a la pasta formando una emulsión ligera.
Toque final
Retira del fuego, agrega perejil fresco picado y, si lo deseas, espolvorea con queso parmesano rallado. Mezcla suavemente y sirve inmediatamente.
Consejos para un resultado perfecto
- Usa un aceite de oliva de buena calidad; es el alma del plato.
- El ajo debe dorarse, no freírse. Busca un color dorado claro.
- Si te gusta el picante, prueba con aceite infusionado con guindilla.
- Para un toque más gourmet, puedes añadir unas láminas de parmesano o gambas salteadas.